sábado, 10 de abril de 2010

Uno más, pero especial...


Mini biografía de un hombre primitivo, ubicado en los primeros estadios de la Era Digital. No sé cuantos contenidos virtuales desde 1996. Bastantes. Algunos, quizá de verdadera utilidad. Por lo menos, para mi crecimiento personal. No sé si realmente eficaces y productivos. En descargo, diré que en la primitiva época de glaciación digital no existían condiciones para el éxito. Sospecho que la clave para seguir trabajando es la percepción de la poca productividad de cada intento. La autocrítica. Es el estímulo.Así han caído miles de estándares de todo tipo, se ha evolucionado. De esete modo se han ido ajustando la forma y el fondo del discurso digital.

Decenio y medio y estamos aquí, en el momento de la interacción, la colaboración, la cooperación... el descubrimiento de la gestión del conocimiento colectivo. El procesador más potente será el que sume esos conocimientos y los ponga a trabajar en una dirección. Sin embargo, para el ser humano, creo que lo más difícil es escribir un cuaderno a cuatro manos. A las personas siempre nos resultó complicado coordinar nuestras solas extremidades, las de cada cual, como para ponerlo más difícil. Ésa es mi sensación más íntima. Las cosas compartidas, con dificultad, alcanzan una entrada y su correspondiente comentario. Si acaso, los más ácidos. Lo dulce se regala en nuestras manos. Lo sustancial no termina de compactar. Lo fundamental no se comparte, debido al propio diseño del ser humano. La evolución es lo que anda por ahí suelto, sin control; que parece ser es el único modo en que puede ser posible. En resumen, no hay manera de gestionar el conocimeinto colectivo. El que lo consiga tiene todo el poder. Espero que tenga también toda la responsabilidad.

En fin, ¿está permitido no coincidir con la ortodoxia, por un día? Contra todo pronóstico, el hombre primitivo deja la cueva y se baja al valle. Se abre la gran convocatoria para la manifestación de las capacidades y recursos del ser humano.Cambio de glaciación digital.Desde luego, hoy existen más pensamientos ocultos que visible. Hay faena.Es fantástico. Qué suerte. Me encanta disponer de un escritorio con tan amplio panorama.Perdón, que tengo que bajar al valle.Hasta luego.

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